Denominaciones de origen de Tenerife

La denominación de productos agroalimentarios con el nombre de su lugar de producción o procedencia, es una práctica casi tan antigua como la existencia de los mismos mercados de venta e intercambio de productos agrarios. Estas Denominaciones de Origen (D.O.) son un reconocimiento a niveles Regional, Nacional e Internacional de un producto alimentario, que por ser producido en un determinado entorno geográfico, con unas características naturales y climatológicas concretas, con una materia prima originaria de dicho entorno o con unos sistemas de elaboración históricos y tradicionales, cuenta con una contrastada calidad y prestigio.

Dadas las variadas condiciones climatológicas, naturales e incluso diferentes prácticas culturales, la Isla de Tenerife cuenta con cinco D.O., las cuales se corresponden con otras tantas comarcas vitivinícolas geográficas.

La primera de las D.O. que se crea en la Isla es la comarca vitivinícola Tacoronte-Acentejo, en el año 1992. La comarca está situada en el noreste de la isla, compuesta por los municipios de Santa Cruz de Tenerife, San Cristóbal de La Laguna, El Rosario, Tegueste, Tacoronte, El Sauzal, La Matanza de Acentejo, La Victoria de Acentejo, Santa Úrsula y la subzona Anaga. Esta comarca supone la zona más densamente cultivada de viñedos en Canarias. Por lo general, la vid se planta en bancales, en pendientes orientadas al norte y al mar. Sus suelos son arcillosos, ricos y fértiles.

Dos años después, en 1994, se constituye la D.O. Ycoden-Daute-Isora, que abarca la amplia comarca del noroeste de Tenerife, siendo una zona de transición geográfica entre el norte y el sur de la isla. Los municipios que la componen son San Juan de la Rambla, La Guancha, Icod de los Vinos, Garachico, El Tanque, Los Silos, Buenavista del Norte, Santiago del Teide y Guía de Isora. Los viñedos se afirman sobre suelos de ceniza y malpaíses. Las parcelas cultivadas de vid son pequeñas y abruptas, por lo que la mayor parte de las labores se realizan a mano.
En ese mismo año, en 1994, se aprueba la creación e la D.O. Valle de La Orotava, constituida por los términos de La Orotava, Los Realejos y Puerto de la Cruz, en el Norte insular. En esta comarca vitivinícola los suelos son ligeros, permeables, ricos en minerales y ligeramente ácidos. En ella se producen vinos blancos y tintos casi en la misma proporción y, en menor cantidad, rosados. Los viticultores han practicado, durante generaciones, un sistema de cultivo propio y original para sus viñas: el cordón múltiple, los troncos trenzados en un extenso cordón, que pueden alcanzar hasta los 15 metros en línea recta.

Al año siguiente, 1995, se aprueba la D.O. del Valle de Güímar. Está en el sureste de la isla y comprende los municipios de Arafo, Candelaria y Güímar. El viñedo se extiende desde espacios cercanos a la costa hasta altitudes próximas a los 1.500 metros. Los suelos volcánicos y el predominio de los alisios marcan la esencia distintiva del vino.

Ese mismo año, en mayo, se aprobó la D.O. Abona. La Denominación de Origen de Abona comprende los municipios de Adeje, Arona, Vilaflor, San Miguel de Abona, Granadilla, Arico y Fasnia, en el sur de la isla. Los viñedos de esta comarca se cultivan mayoritariamente en tierras de jable (ceniza volcánica blanca) que producen vinos muy aromáticos y de gran temperamento.