Sistemas de conducción alternativos

En los sistemas tradicionales de cultivo, el tipo de poda empleado conduce a un alargamiento excesivo de las cepas a lo largo de los años, lo que hace que la relación entre la producción y la superficie ocupada sea muy baja.

El sistema tradicional del cultivo de la viña en Tenerife, unido a la orografía insular, demanda una gran cantidad de mano de obra que es cada vez más escasa debido a las mejores perspectivas laborales que ofrece el sector servicios, que ha absorbido una parte importante de trabajadores jóvenes en las últimas décadas.

Buscando principalmente unos mayores beneficios económicos, a finales de los años sesenta se empiezan a utilizar en la isla estructuras metálicas como elemento de soporte en el cultivo de la viña. Estos sistemas de conducción disminuyen notablemente la mano de obra necesaria durante el cultivo, ya que elimina las labores de alzada y de levantada, propias del sistema tradicional de cultivo. Estos sistemas de conducción aumentan las posibilidades de mecanización, producen una mejora global de la sanidad vegetal, facilitan las distintas labores de cultivo y no utilizan material forestal. En definitiva, estos sistemas de conducción aumentan la rentabilidad del cultivo y disminuyen los impactos producidos en nuestros montes.

En el sistema de conducción en espaldera la viña se desarrolla en plano vertical y se dispone en líneas o calles. A la hora de diseñar la plantación hay que tener en cuenta la dirección de los vientos dominantes y orientar las filas de forma que se optimice la incidencia de la radiación solar.

Las formaciones en parral constan de una estructura metálica que sustenta un entramado de alambres horizontales, sobre los que se desarrolla la vegetación. Al contrario que en el caso de la espaldera, la vegetación queda dispuesta en plano horizontal, con lo que la incidencia de las radiaciones solares es independiente de la orientación de las líneas de plantación, lo que permite aprovechar mejor la superficie de cultivo, sobre todo si ésta es irregular. Asimismo, esa disposición horizontal permite adoptar este sistema de conducción en fincas en las que no se hace aconsejable la instalación de espaldera por la incidencia frecuente de vientos, ya que en este caso la superficie expuesta es menor. Además, permite múltiples variantes de diseño en cuanto a su altura e inclinación.

En el sistema de conducción en vaso la estructura soporte se simplifica al máximo ya que se reduce a la utilización de un tutor que sirve para atar los sarmientos a modo de huso, una vez se han hecho las labores de poda en verde. La disposición más utilizada en la mayoría de las explotaciones es en línea o calles. En este sistema las densidades de plantación son superiores a las tradicionales al reducirse la distancia entre plantas. A pesar de estas densidades de plantación, sensiblemente superiores a las del cultivo tradicional, el ahorro en mano de obra que supone este sistema de conducción es considerable, ya que elimina las labores de alzada y levantada de la viña y, al disponerse en calles y centrarse la producción junto al tronco, se ven facilitadas otras, como cavas, tratamientos fitosanitarios y vendimia.