Nuestra casa

La actual Casa del Vino de Tenerife surge de la restauración de una antigua casona agrícola canaria del siglo XVII denominada “Hacienda de San Simón” o “Hacienda de la Baranda”, fundada por la familia Herrera Leiva. Uno de sus propietarios (s. XIX) don José Joaquín de Herrera, fue presidente de la República de Méjico entre los años 1844 y 1850.

La Hacienda fue adquirida a la familia de don Blas Pérez González por el Ayuntamiento de El Sauzal en 1989 y cedida al Excmo. Cabildo Insular de Tenerife en 1992, institución que inicia el proceso de restauración ese mismo año, según proyecto de los arquitectos don Juan Carlos Díaz-Llanos La Roche y don Fernando Beautell Stroud.

La Casa ocupa una superficie construida de 1.155 m2 sobre un total de 13.000 m2 de parcela. Es una digna representante de las haciendas históricas rústicas que, ubicadas en las medianías del Norte de Tenerife, fueron construidas por sus propietarios con el objeto de centralizar la actividad agraria de las fincas, que se extendían desde la costa hasta la cumbre.

La Casa gira en torno a un patio central y, por lo que sabemos, el uso anterior de las actuales dependencias era:

Antiguas dependencias Dependencias actuales
Bodegas Museo
Cuarto de las papas Vinoteca
Cuarto del guano Sala de degustación
Caballerizas Almacén
Cocina y dependencias de los medianeros Restaurante
Cocina de los propietarios Tasca
Dormitorios principales y salones Sala de usos múltiples
Ermita San Simón Capilla
Recibidor Recepción

Desde su inauguración, el 15 de abril de 1995, la Casa del Vino de Tenerife se ha convertido en el centro neurálgico de la promoción de los vinos de calidad de Tenerife, así como en punto de encuentro del sector vitivinícola. Es sede de numerosos Cursos, Jornadas, Exposiciones y Actividades de divulgación e investigación agraria.