Castellana negra

Descripción Morfológica

Hoja adulta grande, de limbo pentagonal. Longitud de los dientes largos y de lados rectilíneos. Base del seno peciolar en “V”. Racimo pequeño, cónico, corto, de compacidad media con pedúnculos cortos. Baya de forma elíptica-corta, negra, pruinosa y pulpa incolora.

Interés vitícola y perspectivas de cultivo

La Castellana Negra ha creado una gran expectativa en Canarias que explica su inclusión en las nuevas tradiciones.

Su cultivo tradicional sólo se localizó en Tegueste (Santa Cruz de Tenerife) donde vegeta junto a otras cepas de alto valor como la Malvasía Blanca y Rosada, Negramoll, Listán Negra y Tintilla. El cultivo se ha generalizado y su conservación está hoy garantizada.

Agronómicamente presenta ventajas en aspectos sanitarios. La uva es muy resistente a plagas y enfermedades, lo que compensa su baja productividad. En un estudio comparativo en el Valle de Güímar (300 msnm), su producción no llegó al 74% de la de la variedad Listán Negro. El rendimiento en mosto es bajo por el alto porcentaje que ocupan las semillas en el volumen de la baya, que por otro lado exige realizar vendimias con una perfecta madurez fenólica. Presenta una elevada integral térmica, considerándose una de las variedades con ciclo más largo de las cultivadas en Canarias. Se corresponde con el índice IV de Winkler Amerine (para su vendimia a 12º alcohólicos probable).

Los vinos elaborados tienen un perfil aromático muy característico y elegante, dominando notas de regaliz y minerales. Normalmente no se comercializa como monovarietal y se utiliza en cupages con Listán Negro principalmente.